Valle Gran Rey Espléndido
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La Gomera: Valle Gran Rey; Historia

  El municipio de Valle Gran Rey corresponde al cantón prehispánico de Orone, en el que tenía su residencia el más poderoso de los reyes indígenas. Después de la conquista, la colonización del territorio se inicia por la zona alta del mismo, donde los condes de La Gomera sitúan una de sus residencias principales.


La independencia municipal se produce en 1812, al separarse del término de Chipude.  La capital de la nueva entidad administrativa se instala en Arure, que da nombre al municipio, el valle propiamente dicho, no se produce hasta la mitad del siglo XVII, introduciéndose los cultivos de plátanos y tomates, dedicados a la exportación a finales del siglo XIX.

Esto ocasiona un destacado crecimiento económico y demográfico de la zona de costa, donde se sitúan los principales núcleos de población del municipio, Vueltas y La Calera, trasladándose la capital del municipio a esta última entidad en 1950 y cambiándose el nombre del término municipal por el de Valle Gran Rey.

En la actualidad, la mayor parte de la población del municipio se sitúa de forma semidispersa en los márgenes del barranco, entre pequeñas huertas y palmeras datileras, que forman un paisaje de una gran calidad visual. Las principales entidades del valle son Los Descansaderos, Lomo del Balo, La Vizcaína, Higueras del Llano, Hornillo, Retamal, Chelé , Los Granados y Los Reyes, en la zona media, y Casa de la Seda, El Guro, La Calera, La Puntilla y Vueltas, en la zona baja. El núcleo de Vueltas alberga un pequeño puerto, que ha sido la base de una importante actividad pesquera. Fuera del valle se sitúan los caseríos de Taguluche, Las Hayas y Arure, éstos dos últimos próximos al Parque Nacional de Garajonay.

La base económica tradicional del municipio ha sido la agricultura de exportación, la pesca artesanal en la costa y los cultivos de autoabastecimiento en los pequeños bancales del interior y las medianías. Posteriormente se desarrolló el sector turístico gracias a sus condiciones climáticas, a sus playas (La Playa, Playa del Inglés, y de Argaga), al reclamo paisajístico y al nacimiento de una oferta de alojamientos en las viviendas desocupadas por el éxodo rural que se han acondicionado para tal fin.
Junto a esto se han construido numerosos apartamentos en La Puntilla y en La Playa, y se han incrementado los servicios relacionados con el turismo, mejorando por este motivo las comunicaciones con el exterior, con la inclusión de una línea de ferry que une el pequeño puerto de Vueltas con los de Playa Santiago, San Sebastián y Los Cristianos.